Las 10 cosas que aprendí en el 2015



   1.Que ser partera de la muerte, podía ser tan importante como el oficio de ser partera de la vida: Mi madre murió este año cerca de cumplir 90 años tras 5 semanas de una lenta y paulatina despedida de la vida, tiempo en que tuve la bendición de acompañarla con empatía, respeto -y hasta complicidad- por el sendero hasta su último aliento. Dos días antes de morir me pidió con mucha naturalidad que sacara del closet sus blusas para escoger la que quería usar en su funeral, y yo lo hice, también con mucha naturalidad, respetando profundamente su preparación para ese tránsito único y personal.

   2.Que, a estas alturas de mi vida, poner el foco en las necesidades de auto-realización en la cima de la  pirámide de las necesidades de Maslow (y no en las de más abajo, cuya satisfacción es muy cuesta arriba en Venezuela), es clave para mi felicidad: De allí mi decisión de permanecer en mi país, donde tengo un campo fértil de oportunidades de trabajar en lo que amo y de dejar una huella significativa en individuos, comunidades y organizaciones que necesitan de mis saberes.

  3.Que  la sabiduría en amores consiste, entre otras cosas, en descubrir con la pareja, nuevas e inéditas formas de relación en todos los ámbitos: Se ha tratado entonces de dejar ir paradigmas, comparaciones y abrirme a lo distinto y maravilloso que me ofrece la vida de la mano de Enrique, mi pareja que vino de un largo viaje del pasado, luego de 42 años sin habernos visto, para encontrarnos en al amor, la poesía, el cuerpo, el cine,  la política y la complicidad.

  4.Que en el silencio meditativo puedo encontrar importantes respuestas que esperan por mí: Ya había incorporado la práctica de la meditación a mi vida desde hace 5 años, pero no fue sino hasta este año, a través de mi participación de la primera certificación en línea del curso de dos meses del Massachussets Institute of Technology (MIT) titulado “Transformando los Negocios, la Sociedad y el sí mismo” de Otto Scharmer, que pude vivenciar y entender el poder de hacer un alto de silencio en el camino y mirar hacia adentro para conectarme con el futuro emergente que se comienza a gestar dentro de mí.

  5.Que adaptación y aceptación, no son resignación: Vivir en una de las ciudades más peligrosas del mundo, con el índice de inflación más alto y con una escasez del 70% en productos básicos me ha mostrado mi capacidad de adaptación y aceptación de lo que no puedo cambiar, como una vía para transitar por ese oscuro túnel aun con una sonrisa en el rostro y accionando en lo que sí depende de mí. En el 2015 aprendí que esta adaptación creativa no es resignación pasiva y desesperanzada, esta diferencia la siento cada vez que me levanto por la mañana con la certeza de la luz al final de ese túnel y con la energía para construir, desde mi ámbito, con mi experiencia y con mis redes, el país con el que sueño.

  6.Que la vida, en todas sus formas, es lo más valioso, frágil y al mismo resiliente del Universo y que yo soy parte de todo lo vivo: 2015 ha sido mi tercer año en mi formación como facilitadora de biodanza, un poderoso “sistema de  integración orgánica, de re-educación afectiva y de re-aprendizaje de las funciones originarias de la vida” creado por el chileno Rolando Toro, enmarcado en una visión biocéntrica, que se sobrepone a lo antropocéntrico. En términos prácticos de mi aprendizaje, ahora me conecto con plena conciencia de unicidad universal a lo vivo, sea otro ser humano, una planta o un animal. No es casualidad que por primera vez en mi vida lleguen a mi ventana de la cocina en Caracas pájaros bellos y libres a comer todos los días el alpiste que les obsequio con la ilusión de verlos y escucharlos cada mañana.

  7.Que soy capaz, como profesional, de realizar cosas antes impensables por considerarlas muy complejas o ajenas a mis competencias: En el 2015 me aventuré a hacer algo que nunca pensé que haría: a diseñar e implantar con mucho éxito mi propio programa de Liderazgo de 110 horas de duración distribuidas en seis meses, diseño totalmente mío, innovador, incorporando lo aprendido en el MIT, la ontología del lenguaje, corporalidad, biodanza, inteligencia emocional y social, neurociencias, mindfulness, círculos de aprendizaje como fruto maduro de mis 13 años de trabajo con líderes ¡y estos días estoy realizando el diseño completo de mi primera página web para proyectarme internacionalmente! ¿quién lo hubiera pensado? ¿yo haciendo estas cosas?

  8.Que la energía sigue la atención: También me lo enseñó Otto Scharmer del MIT. Este año he tenido por primera vez plena conciencia el poder de la atención en el bienestar (o malestar) en mi vida. He logrado enfocar mi atención en lo que me llevaba a construir hacia adelante, en lo que me daba vida y placer, desviándola de las carencias y las quejas. La diferencia en la calidad de mi vida y en mi productividad ha sido enorme. En estos momentos estoy deleitándome con el último libro de Daniel Goleman titulado “Focus” que me auto-regalé estas navidades y que termina de enseñarme, de manera magistral, de qué se trata eso del poder de la atención conciente.

  9.Que necesito menos de lo que creía:  2015, con su feroz escasez me enseñó también que antes, sin saberlo, despilfarraba algunas cosas; que necesito menos papel higiénico, champú, aceite, agua, carro y luz de lo que creía.

  10. Que los años pasan y el cuerpito se encarga de recordarlo: Pues si, ya son 55 años, más de la mitad de mi vida, entrando en el tercer acto de mi obra. Ya son muchos los latidos que me ha regalado mi corazón, muchos los pasos leales de mis pies, muchos los dobleces de mis rodillas, muchas las mordidas de mis molares. Mi cuerpo da señales de desgaste, me invita a cuidarlo más, me dice al oído: “ya no eres joven”. Este 2015 ha sido el año de sentir a plenitud los años de mi cuerpo, sus dolores, crujidos, mensajes... el año de honrarlo y detenerme para reflexionar qué puedo hacer por él (por mí) si quiero seguir danzando la vida muchos años más.

Estas fueron las 10 cosas que aprendí en el 2015 , y tú, seguro que aprendiste muchas cosas también ¿has pensado en qué medida hoy eres distinto al de hace un año? ¿qué de nuevo te enseñó lo vivido?


¡FELIZ AÑO 2016!

7 comentarios:

ignacio moreno dijo...

Gracias, Luisa Elena. Estuve en el deleite de apenar ir por la cuarta precisión de tus apendizaajes como si fuese la octava... encantado de saber que aun quedaba mucho por disfrutar.

Fernando dijo...

No sabes lo que me alegra leerte y sobre todo saberte vivír con plenitud el tiempo de vida querida Prima, la vida es un momento y la mejor forma de vivirla es siendo conscientes de ello, asi como la aceptación de su final como algo tan normal como el nacer.
Un enorme abrazo con las mejores energías para los que te rodean y para tí. Chino.

Mtenfermera dijo...

Concreto,sublime,espejo,de,muchos,pleno,de,amor...simplemente,luisa,elena...me,fascino,tu,articulo.=-O

Reni dijo...

Querida y admirada amiga, siempre dispuesta a compartir tu sapiencia y sabiduría, tu crecimiento y tu sentir. Que el camino que transitas tenga muchos campos floridos y que tu siembra te lleve a extraordinarias cosechas. Gracias por ser y estar

Marleine Rodriguez dijo...

bella y querida Luisa ELena, hermoso aprendizaje te regalo el 2015,el camino esta abonado, con luz propia donde un jardín será tu camino para danzar la vida, te reiteró lo mucho que te quiero Marleine.

Miguel Sociallydisable dijo...

Excelente visión....

Neirys Vilchez dijo...

Gracias Luisaaaaaaaaaaa, como siempre inspiradora para mi... Una vez màs manifiesto mi agrado e intención de ser tu pupila, ahora en ese programa de liderazgo!

Un abrazo y que este 2016 venga cargado de muchos aprendizajes más... Todo mi cariño para ti!!!

Aquí y ahora

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