La Pregunta Mágica

http://www.flickr.com/photos/iscjorgegarcia/2101653400/

Tengo en mi mano derecha la millonésima posibilidad de ganar 1,5 millones de US$ este domingo; observo el papelito multicolor y lleno de números del Kino que acabo de comprar en el semáforo cómplice de mi transacción con la suerte; mi pensamiento entonces se dispara hacia ese pasatiempo inevitable de soñar con “¿qué haría si…?”

Pero esta vez es diferente: antes del viaje a Egipto, a Japón y a Kenia, antes del nuevo hogar rico en espacios y nuevas posibilidades, antes del coro de gadgets tecnológicos haciéndome reverencia en la punta de mis dedos… me antojo de responder una pregunta inusitada: “¿Trabajaría?”.

Rápidamente y sin titubear, emerge una respuesta sorpresiva desde el silencio de mi cráneo: “SI, si trabajaría”, pero... (sigue preguntando mi acucioso detective interior) ¿en qué trabajaría si tuviera los 1,5 millones de US$ en mi cuenta de banco el próximo lunes? ¿qué cosas me harían emprender el día, moverme y focalizar mi energía creativa y mi pasión para lograr algo, sin la necesidad de recibir retribución monetaria a cambio del trabajo?
Conecto todas mis neuronas al corazón para encontrar la respuesta a estas preguntas que prometen…

Con igual rapidez, mi pensamiento me trae dos certezas que me impactan: 1) seguiría haciendo coaching a altos ejecutivos, ayudándolos a que sus alturas no sean tan frías y solitarias… a lograr sus metas al mejor precio para sí mismos y para sus equipos, pares y organizaciones, y 2) seguiría facilitando dinámicas en grupos sobre temas que dejen huellas en la vida de Otros, impulsando expansiones profundas de conciencia y ayudando a encender la chispa de la acción y del cambio genuinamente deseado.

De pronto me doy cuenta de que estoy sentada en la cúspide de la pirámide de Maslow, mirando hacia abajo con una sensación única de claridad y satisfacción. Este asombroso descubrimiento es una ráfaga de viento fresco que alumbra mi camino en el aquí y el ahora… definitivamente hay preguntas mágicas y respuestas definitorias…


Y tu… ¿qué harías?

5 comentarios:

Francisco Pereira dijo...

Tienes algo que vale muchisimo más que esos 1.5 millones de US$, ese poder del pensamiento que muchos no se dan cuenta de el y otros permanecen en su eterna búsqueda. Tienes el don divino de poder ayudar, ofrecer la mano, la palabra generosa, el brillo de tus ojos que transmiten seguridad y conocimiento.
Así que nada te sobra, nada te falta..., claro que si caen esos realitos, mejor. ¡Suerte!

Yo te preguntaría... ¿Con 1,5 millones de US$ que harías si no tuvieras el poder de tu pensamiento?

PD: ¿Si te lo ganas, podrías invitarme un café?

Anne-Marie Herrera Nälsén dijo...

Hola!
yo creo que esa es una pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez con un ticket de Kino de la mano....soñando...
Concuerdo contigo. Afortunados los que hacemos un trabajo que nos gusta tanto que lo haríamos aunque no nos pagaran por ello (y no necesitaramos el pago)
¡me encanta esa reflexión!
un gran abrazo

iscjorgegarcía dijo...

Sabes? siempre pense que la pirámide de maslow es para los ricos pero no, he descubierto que yo sin ser rico puedo ser feliz.
No tengo ni un peso de mas, tengo lo suficiente, ojala un día tenga más. Y ese día todo habra cambiado.
Excelente lo que escribiste y gracias por usar mi foto en algo tan lindo.

Luisa Elena Sucre dijo...

¡Gracias por tu comentario Jorge! Ciertamente la pirámide de Maslow funciona para el ser humano, independientemente de si es rico o no... lamentable e injustamente, la gran mayoría de la población mundial vive en la pobreza, teniendo que focalizar todas sus energías en las necesidades de la base de la pirámide, pero eso no quiere decir que no haya nacido con todo el potencial humano para llegar más lejos. Es un tema que mueve...

Para mi es un gran placer haber encontrado tu magnífica foto en Flickr y que estuviera disponible. Mil gracias por haberla tomado y puesto a disposición del mundo. Ese gran signo de interrogación en el cielo es inigualable para ilustrar "La pregunta mágica"

Amarilis dijo...

Luisa Elena, soy afortunada y feliz por haber tenido la libertad de elegir hacer lo que me gusta hacer, para que cada día de mi vida disfrute justamente de lo que hoy es mi trabajo, nunca he pensado en qué hacer si me ganaría ... por algo elemental no juego ... lo que si he pensado es: hasta que tenga energía continuaré en este camino de facilitarle a otros la posibilidad de ser felices con su existencia, de disfrutar de lo que hacen, de reconocer que en las diferencias está la riqueza de cada ser humano que nos rodea.
Gracias por esta hermosura

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